Un lugar de encuentro; un lugar para crear, dar y vivir, donde superar los límites de nuestras relaciones con nosotros mismos, con los otros y con la tierra avanzando hacia una mayor apertura y franqueza. La casa estará ubicada en comunidades de las que seremos parte, en las que trabajaremos, e incluirá a todo aquel que se acerque de visita o se quede en ella. La casa abierta será un lugar local y sin límites.